Photo @soto_japan_official
Ollas, hornillos y accesorios seleccionados para cocinar fácil sin añadir peso de más.
Depende del número de personas y del tipo de comida:
• 550–650 ml → una persona, hervir agua.
• 750–900 ml → una persona cocinando o dos personas compartiendo.
• 1–1,3 L → dos personas con cocina compartida.
En UL se prioriza el volumen mínimo funcional, no el “por si acaso”.
Titanio: más ligero, muy resistente, pero transmite peor el calor.
Aluminio: calienta más uniforme, mejor para cocinar, algo más pesado.
Si solo hierves agua: titanio.
Si cocinas de verdad: aluminio fino.
Los sistemas integrados destacan por su rapidez y facilidad de uso, ya que combinan hornillo, olla e intercambiador de calor en un solo conjunto. Funcionan muy bien para hervir agua rápidamente, incluso con viento moderado.
Sin embargo, desde un enfoque ultraligero tienen varias limitaciones:
• Mayor peso total frente a un sistema modular optimizado.
• Más volumen en la mochila, al ser menos flexible para encajar piezas.
• Menor versatilidad, ya que están pensados casi exclusivamente para hervir agua.
• Dependencia de componentes específicos del sistema.
En filosofía UL suele preferirse un sistema modular (hornillo + olla + parabrisas), que permite ajustar peso, volumen y funcionalidad exactamente al tipo de ruta, número de personas y estilo de cocina.
En resumen: comodidad y rapidez frente a ligereza y adaptabilidad.
Sí. En sistemas ultraligeros el parabrisas es casi imprescindible.
Un parabrisas:
• Reduce de forma significativa el consumo de combustible.
• Acelera el tiempo de ebullición.
• Mejora la estabilidad térmica en condiciones de viento.
Especialmente con ollas de titanio y hornillos pequeños, el viento penaliza mucho la eficiencia. Un parabrisas ligero aporta más beneficio que peso, y permite llevar menos combustible total.
Depende del tipo de ruta y de tu prioridad principal.
• Gas: más rápido, mejor control de la llama y mayor fiabilidad en clima variable. Ideal para rutas largas o uso frecuente.
• Alcohol: extremadamente simple, silencioso y ligero, pero más lento y sensible al viento.
En ultraligero se prioriza el sistema que mejor encaje con el uso real, no el más potente. Para minimalismo y simplicidad, alcohol; para versatilidad y condiciones cambiantes, gas.